Publicado en seis poetas de la república (antología de poesía inédita). Ediciones Altazor, 1997.

SOBRE ESTOS POEMAS


«Teclado» es una muestra reducida del libro de aforismos poéticos Objetos de Meditación que estoy trabajando desde 1990 y que será publicado próximamente.
«sobre el retrato de Roxolana» surgió de una lectura de Quevedo y fue escrito en Santo Domingo, República Dominicana, en 1922.
«Moza desnuda sobre una piel de vicuña» fue escrito en Bogotá. Colombia, en 1996.
«Hotel Aspen» fue escrito en Buenos Aires, el mismo año.
Estos tres poemas de la erradica están aún buscando compañía para poder arraigar en un nuevo libro.

Gonzalo Millan

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Teclado

Q.

Quedo: no guarda ningún secreto,
su silencio lo revela todo.

«Questios are Remarks»: Madre, madre mía, quien eres?
Wallace Stevens

Querencia: para cumplir sus deseos no desea. Quiere.

Querella: distracción y atención continuas.

W.

Watt: la luz que funámbula por el hilo candente.
no ignora que el hombre miente.

Wonderful: «Díganles que fue maravilloso»
(últimas palabras de Wittgeinstein).

E.

Escher: hombre y mujer, dos manos
que se dibujan mutuamente.

Exacto: la exactitud extrema parece irreal y misterioso
porque lo real es siempre algo inexacto.
Una naranja nunca es exactamente naranja.

Enschede: Su foto en un diario de Enschede.
Barba entrecana y camisa a rayas
porque yo es otro
que lee poesía en Enschede.

Eco: antes del grito oye el eco.

R.

Risa: su risa sonaba como la pandereta de los Beach
Boys en Good Vibrations.

Ripio: Sus evidencias íntimas no destruyen
ni edifican y prescinden de pruebas
ya que no pretenden convencer (a nadie).
Picota de oscuros ripios.
Rastro: por la vereda donde fragua
el cemento perdura
la carrera del niño
perseguido por un perro.

Regente: reina un silencio de alta precisión.

Retrato: la descripción de lo que vieron
sus ojos es su retrato.

T.

Temple: Se interesa más por la temperatura
que por el temperamento.

Temblor: aprende a callar
de la agitada tranquilidad del agua.

Turbio: no conviene aclarar lo claro.

Y.

Yo: «te llaman tú los otros»
Jaime García Terres.
«Yo es la máscara de nadie»
Octavio Paz.

U.

Urgencia: padece la urgencia.
de no derrochar lo irrepetible.

Uno: en el entresueño un murmullo:
«No naces todavía y no morirás nunca»

I.

Inverosímil: la certeza material que tiene todo
acrecienta lo increíble.
La vigilia es más vívida
después de la pesadilla.

Indefenso: el indeciso estará siempre indefenso.

Intelecto: «El intelecto es la puta de la inteligencia»

O.

Ofensa: no quiere abrir los ojos,
la injusticia ofende y enfurece,
la belleza da asco.

Ocaso: la vergüenza y el horror colorean el ocaso.

Objeto: «El objeto es un hecho, y no un símbolo»
John Cage.

Olivetti: el ronroneo del carrete
de la olivetti es una oración
indiscernible. (sic).

P.

Polvo: la compasión del polvo
sepulta su tiempo perdido.

Perlas: ojos en un mar de imágenes.

Piños: pasan unos piños de hombres
seguidos por tanques errabundos
bajo cielos pesados por el humo.

Primavera: el pelaje del perro florece
y las pulgas brincan achispadas
como si la sangre fuera vino.

Posible: es posible saber lo que no dice.

A.

Alabanza: las montañas se alzan y vuelan
alentadas por sus alabanzas.

Antibiótico: chanchos abajo por los perales,
el antibiótico en las venas
del pastor echado en la colina.

Amor: mi corazón abre sus ojos y te busca
como el cachorro ciego.

Adivina: tiende a la lectora su palma escrita.

S.

Suspiro: el suspiro nace del ombligo de la dicha.

Suspenso: al volver en sí el suspenso
arrebatador se ha vuelto olvido.

Sonámbulo: todo está apostado al súbito
castañeteo de unos dedos. Despierta.

Silla: se sienta en un tobogán inmóvil.
Silencio: incesante elocuencia vacía.

D.

Derrotas: deja de merodear los campos
de batalla de sus derrotas.

Desorden: sueña despierto, imagina
un hermoso desorden.

Dientes: son albos y duros como el granizo;
puros y albos como la azucena,
los dientes pelados de la carroña.

Doñas: todos sus dones tienen dueñas.

Ducha: después de la dicha, una ducha.
Después de la ducha, la dicha.

F.

Flecha: todo cumple su objetivo y luego perece.
La flecha se congela en el centro del blanco
la historia termina y empieza con otra.
Después del tiempo vuelve y se repite.
Las hembras sangran y engorda la vieja luna.

Frontera: en la frontera del sueño y la vigilia
conferencian aduaneros y contrabandistas.

G.

Goma: miel de la gravedad.

H.

Hábito: se levantó temprano
pero recién despierta
de una ausencia sonámbula.
Recupera la conciencia al fin del día.
Y se halla vestido con un abrigo.

Hacia: este es el rastro que deja la búsqueda
de una forma insospechada.

Huso: la imaginación hila
los copos de la memoria.

J.

Jactancia: se jacta de su nulidad. Escribe
porque es inútil hacerlo.

Jaula: el ojo de la llave lo encañona
la puerta lo invita a salir
de la almohada. Parpadea
la ventana cruzada por una paloma.

K.

Kuan: No atiende vacía y desinteresadamente
a todo por igual.

Kiwis: Despierta con un humor de bodegón sombrío
con kiwis arrugados como blandas nueces.

L.

Luna: la luna meció su cuna.

Letra: larva de la palabra Palabra.

Luz: la luz ve con otros ojos las cosas
que todos los días visita,
la sangre, las moscas, el azúcar.

Z.

Zen: no come cuando tiene hambre;
no duerme cuando tiene sueño;
no descansa cuando está cansado.

X.

Equis: señor sin siervo; un servidor sin señor.

C.

Comunión: no digas nada, me dice,
pon tu lengua en mi boca.

Colchón: sobre los resortes de la reflexión
sueña su inspiración dormida.

Clic: después de la apatía, la desesperación
y el cinismo, oye el clic
que cambia vaciedad por clavicémbalo.

Cuántica: hay imbéciles que entienden
la teoría cuántica
y no por eso dejan de ser imbéciles.

Castaño capullos aerodinámicos
como las molduras de la cola
de un oldsmobile rosado.

V.

Variación: admira la variable forma de la nube.
Varía la admirable forma de la nube.

Vértigo: vertiginosamente converge
lo heterogéneo en el tornasol ocelo.

Viento: atiende a una voz que no dice nada.

B.

Boca: su boca joven que ambicionó decirlo todo
es la misma boca amarga
que hoy calla tal vez demasiado.

Bitter: su lengua amarga
la dulce realidad.

Beso: deja de morderse la cola
o lo que sea y se besa

N.

Nunca: nunca antes ha existido otra primavera.
Ha muerto toda memoria de la flor marchita
y toda anticipación del capullo.
Esta es la primera y la última primavera.

Nostalgia: nadie perdura y nada es duradero.
Sólo persiste la nostalgia del encanto.

M.

Eme: un tridente o un pintor y su caballete.

Mono: sólo el mono comprende el payaso.

Museo: sus palmas están a la vista,
son dos dibujos de pocas líneas.

Muro: descorchó champaña
el día en que cayó el muro
que separaba la mente de su cuerpo.

Mecha: la idea de su muerte es una mecha
ardiendo que progresa visiblemente
hacia una explosión inconcebible.


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