Lew Welch (1926-1971) fue al Reed College con Gary Snyder y Philip Whalen. Snyder y Whalen se hicieron famosos como miembros de la Generación Beat. Welch, en quien se basó Jack Kerouac para uno de los personajes de Big Sur, no alcanzó esa fama. Por el contrario, su notoriedad está basada en la forma que eligió para desaparecer.

23 de Mayo de 1971. Welch se queda en casa de Snyder en las montañas de la Sierra Nevada y planea construir una cabaña en los terrenos vecinos de Allen Ginsberg. Sumido en una profunda depresión, coge su arma y se pierde en las montañas. Nunca pude hacer que nada funcionase y ahora estoy traicionando a mis amigos, decía la primera línea de la nota que dejó.  Partí hacia el Suroeste, decía la última. Su cuerpo nunca fue encontrado.

Welch, Whalen y Richard Brautigan vivieron juntos en San Francisco en 1964. Don Carpenter, otro escritor unido a Oregón que se suicidó, describe a Welch en esos tiempos como alto, delgado, guapo, siempre con una sonrisa torcida. A Welch le gustaba verse como un hombre enterado. Le gustaba beber y sentarse en el Jazz Workshop y escuchar buena música. Adoraba Sausalito y el No Name Bar, y también jugar al billar y perderse en los barrios bajos.

Whalen describe así al proceso de escritura de Welch: Lewie podía enseñarte un fragmento escrito y decir, ‘Aquí está lo que he comenzado.’ Y entonces tú decías, ‘Bien, fantástico, Lewie.’ Y entonces mascullaba, gruñía, mascullaba. ‘No está bien, no.. bien.’ Es que era demasiado meticuloso. Quería que todo fuera absolutamente perfecto. Tenía esa facilidad para trabajar de cabeza que era realmente notable. Podrían pasar meses antes de que pasara algo al papel, y entonces podría no gustarle.

Welch escribía a Snyder en una carta del 27 de abril de 1960: Mi larga depresión es una larga noche del hígado, no del alma.” Sobrio, el mundo parece exactamente el mismo. De todos modos, sobrio es más fácil entender que las atrocidades no están  organizadas para provocar mi desesperación personal.

William Carlos Williams fue a Reed en 1950 para dar una lectura y fue una especie de mentor para Welch, quien le envió en 1960 una copia de uno de sus libros con una nota: Ha pasado mucho tiempo desde que nos escribimos, siento que debería presentarme de Nuevo: soy ese chico de Reed en 1950 que escribió lo que usted llamaba ‘el artículo Stein.’ Después pasé una agradable tarde con usted y Flossie. Hablamos sobre todo y Flossie cocinó un buen asado. Dejamos de escribirnos en 1951 o 1952 cuando me derrumbé en Chicago. Desde entonces es la misma historia: aprendiendo, en América, cómo seguir y no derrumbarme. Muchas caídas, unos cuantos aciertos, buenos amigos, y la continua certeza profunda sobre las primeras cosas: lo que siempre logra levantarte, con una pequeña ayuda.

Welch a su madre, 1950: No hablamos el lenguaje de Inglaterra y nuestra poesía no debería tener la forma inglesa. Hablamos Americano, y el trabajo del poeta es intensificar este dialecto, afilándolo en lo poético, manteniendo las palabras limpias y afiladas, y CREAR cosas desde ellas.

La siguiente selección pertenece a Círculo de Hueso. Primera traducción al español de la poesía de Lew Welch realizada por Andrés Fisher y Benito del Pliego. Fue publicada en 2013 por Varasek Ediciones, Madrid.


TAXI SUITE
 

1. A LA MANERA DE ANACREONTE
Cuando conduzco el taxi

me mueven extraños silbatos y llevo sombrero.

Cuando conduzco el taxi

soy el cazador. Mi presa sale de su escondite,

cautivándome con gestos.

 

Cuando conduzco el taxi

todos pueden mandarme, no obstante estoy al

mando de todos.
Cuando conduzco el taxi

me guío por voces que descienden del aire

desnudo.

Cuando conduzco el taxi

Una revelación de movimiento viene a mí. Se

despiertan ahora. Quieren trabajar o ir por ahí.

Quieren ebriedad y comida pesada. Se las apañan

para el amor.
Cuando conduzco el taxi

llevo al marinero a casa desde el mar. En el asiento

trasero toquetea la piel de su doncella.
Cuando conduzco el taxi

busco a los rezagados en el orden urbano de las

cosas.
Cuando conduzco el taxi

acabo con lo único iluminado y expectante en

millas de casas ensombrecidas.

 

2. POEMA DEL PASAJERO: LA ENFERMERA

No me gustan los gatos cachorros están bien creo

los puedes querer cuando son pequeños, como a la gente,

pero luego crecen y se aprovechan de ti
entonces cómo los puedes seguir queriendo?

 

3. POEMA DEL PASAJERO: LA SRA. ANGUS

Hay mucha muerte aquí abajo

y un pescado que come la gente española

imposible encontrarme cerca de uno

rojos son, como la carne

Bonita.
Un jinete famoso y otros dos chicos,

y él con una carrera importante el domingo,

salieron de noche en un pequeño bote

y fueron creo arrastrados

a un lugar lleno de reptiles y se los comieron, ya

que nunca los encontraron.
Aquel lugar me asusta.

 

4. POEMA DEL PASAJERO: EL CARTERO

“Creo que tuvo un desfile hoy día,” le dije,

poniendo a cero el taxímetro y entrando al tráfico.

Sin casi un sí fue directo al asunto

( cuidadosamente, con muchas pausas ):
Vestíamos


uniformes habituales


de repartidor


excepto por las polainas


desde luego,


y los

cascos. Cómo se llaman?
“Se refiere a esa clase de sombreros que usaban Teddy

Roosevelt cuando iba a África a cazar leones:

Salacots?”

 

Eso mismo,

Salacots.
Un compañero a mi lado llevaba

la enseña de la asociación.
Yo llevaba
la bandera americana.
Se veía realmente 
bien.

5. TOP OF THE MARK

para John Wieners

Me parece bastante normal que le den

vueltas a su planeta tal como hacen

toda la noche:
Top of the mark, St. Francis

Fairmont, Sir Francis Drake

Vaya el precio que pagan por lo que ven!

No les puedo ayudar

No les voy a engañar

Ayer conduje el mismo taxi del paraíso

. Soy
 Leo . He nacido así

mi melena es más larga que el sol

[SIEMPRE QUE ESCRIBO UN NUEVO POEMA]

Siempre que escribo un nuevo

poema
los antiguos parecen galimatías.


Cómo podrían tener sentido alguna vez en un libro?

Déjalos decir:

“Parece que ha vivido en las montañas.


Viajó de cuando en cuando.

Cuando aparecía en las ciudades

estaba casi siempre borracho.

La mayor parte de sus poemas se han perdido.


Muchos de los que tenemos los encontramos

en 
cartas a sus amigos.
Tenía una gran cantidad de amigos.”

 

SE PRERPARA PARA ABANDONAR SU CABAÑA

Y Ellos, los Benditos, le dijeron:


“Hermoso viaje, Avalokiteshvara.

Nunca tendrás que volver allí de nuevo.”

Y él dijo: “Muchas gracias, pero creo que lo haré.


Esa gente necesita toda la ayuda que pueda conseguir.”

No es que yo esté al

Otro Lado del Río, ya sabes,

salvo literalmente.
Para llegar a la choza que encontré, tienes que

cruzar un puente colgante destartalado, de tablas rajadas,

oxidado, pequeño, no del todo

atado ya a los alisos.
Y un Mapache caga en él

casi todos los días, justo donde tengo que

poner el pie para pasar.
Y debería preguntarme si es

temor, malevolencia o azar lo que

le lleva a hacerme esto,
aunque realmente no mancha nada,

y ayer una Mariposa se posó encima
Mariposa sobre Mierda de Mapache


Un Arrendajo, húmedo, azul.
E incluso eso es solo una

linda imitación de un

estado Mental que no tengo

ni siquiera busco ahora, ni

espero ya más.

 

“Por qué ha de ser tan difícil dejar

de buscar lo que sabes que no puedes tener?”
“Y cuándo alguien te dijo que era fácil?”

CANCIÓN PARA SU GRANJA SECRETA
para Robert Creeley

Crece, pequeña planta!

Enséñales a los que me hacen perder el tiempo y a ti

lo bueno que es ser

como cualquier hierba.
—Cosa de la Selva!
No temas aunque el ciervo sin duda

recortará tu vida, sé

estoica,

como yo
Fue por Amor que viniste hasta aquí

a germinar
y a morir!

 

HISTORIA

Cada 30 años, más o menos, los Ancianos arman a los Chicos

con armamentos caros y les mandan lejos

a matar a otros chicos igualmente armados.
Algunos no vuelven. Algunos vuelven

mutilados o aterrorizados hasta la locura.

Algunos vuelven brutales.
Nada más cambia.
Al Sr. Krupp le bastó con sacar

un solo documento de su cartera
Para volver a quedarse con todo el trabajo.


Relacionados