TODO ESTA BIÉN, NO SE PREOCUPEN

 

Alguien se imagina que soy el mismo desde hace veinte años

alguien insiste en verme como esa última vez tras el puesto de mariscos.

Alguien desea que el mismo sujeto de las fotos

subidas a la red social, ahora más adulto y lleno de hijos

se convierta un instante en aquel chico de tacones

que huía con camisa ensangrentada, pelo alborotado

ante los ojos atónitos de pescadores, camino del muelle.

 

 

UN ANCIANO FUMA PASTA CON TANTA ELEGANCIA

 

Un anciano fuma pasta con tanta elegancia

mientras de su cotona

extrae cada papelillo con sumo cuidado:

su pipa de madera tallada con motivo azteca.

Fuma una y otra vez

como si en ello se le fuera un poco más de su dolor

nos dice que ya olvidó de qué estaba enfermo

la lumbre que hace más querido su rostro

su barba sucia que se mezcla con la cal

que cae de su pipa temblorosa

nos emociona un poco.

Fuma  con tanta delicadeza

expira y exhala el humo cual medicina

mientras observa los ojos de Xólotl.

 

 

UNA SENSACIÓN

 

El anciano de barba, se huele la ropa

las manos, las axilas

siente un olor a traición.

Enciende su pipa hechiza y se sienta

a la entrada de su casa/bodega.

Se levanta y vuelve a olerse

saca un puñal de su bolsillo.

Huele sus piernas

sus pantorrillas

y siente que es intenso ese aroma que lo perturba.

 

 

SUSTANCIA

 

Esa señora hace que va a un lugar

desde la esquina del pasaje,

se devuelve tras solo unos pasos.

Una pipa hechiza entre sus dedos

que a menudo mete en su bolsillo.

Hace que busca algo en el suelo

mientras se acomoda el sostén

y de allí saca un papelillo.

 

Un viejo que la aborda

parecido a Sandro en su peor momento

le compra la sustancia.

Ella que está ahora acurrucada

dice percibir la rotación del planeta.

 

 

ELLOS NOS DICTAN EL CÓMO VESTIR

 

Ellos nos dictan el cómo vestir en este sector, cada detalle de las prendas

hechas de papel volantín  que estrenan cada semana con la mayor expectativa

de verlos modelar en las veredas con alfombra roja.

Esos vientres hinchados se mueven al compás de un narco-corrido

Nos hace llorar bro, como la imagen que una vez se tatuó en nuestro corazón.

 

Allí van con cientos de joyas que le cuelgan  desde el cuello a los pies

cadenas de oro en medio de la ropa, verde y roja

sus cabellos que se confunden con la barba, ¡son un amor!

y aplaudimos, los vemos como en el mejor de los mundos

pues saben que son los divos que alguna vez quisimos ser, y no nos atrevimos.

 


Markos Quisbert (Arica, 1980) Escritor, Licenciado en Lenguaje y comunicación. Ha sido beneficiado por la Beca de Creación Literaria del Fondo del Libro y la Lectura de Chile los años 2003, 2007, 2011 y 2016. Ha participado en los festivales  de poesía: Poquita Fe: Encuentro de poesía Latinoamericana Actual (Santiago, 2006 y 2008);  Encuentro de poesía Colectiva 07 (Arequipa, 2007); Descentralización poética (Santiago, 2008/ Copiapó, 2009/ Iquique ,2009). Predicar en el desierto, presentación antología poética (FILSA, 2013). Participa en el congreso de poesía “Chile mira a sus poetas”, organizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile (Santiago, 2009). Festival de poesía Tea Party (Arica 2012).   Ha publicado su plaquette de poemas: Atavíos (Ed. Moda y Pueblo, Santiago, 2009) y su libro de poemas Cero Glamour (La liga de la justicia ediciones, Arica, 2011).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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