Richard Brautigan, uno de los íconos más reconocidos de la contracultura de los sesenta (aglomerador de sus relatos más importantes), cimentó su fama y éxito como escritor con su novela La pesca de la trucha en América (1967). Sin embargo, Brautigan empezó escribiendo poesía, y nunca abandonaría sus inquietudes respecto al poema. De esto da cuenta Por favor planta este libro (1968), un libro-objeto conformado por ocho paquetes con distintas semillas de jardín, cada uno con un poema impreso en la cubierta, pensando la relación entre ecología, literatura y acción.

 

A continuación les presentamos traducciones de los ocho poemas.

Alfombra real de dulce aliso

He decidido vivir en un mundo donde
los libros estén convertidos en cientos de
jardines con niños jugando
en los jardines y aprendiendo las amables
maneras en que las plantas crecen.

Flores nativas de California

En esta primavera de 1968 con el último
tercio del Siglo Veinte
viajando como un sueño hacia su
final, es el momento de plantar libros,
disolverlos en el suelo, de manera que
flores y vegetales puedan crecer
desde estas páginas.

Perejil

Agradezco a la energía, a los dioses y al
teatro de la historia que nos trajo
a este preciso momento con
este libro en nuestras manos, llamando
como un futuro bajo un verde y estrellado salón.

Calabaza

 Es el momento idóneo para mezclar oraciones
oraciones con la tierra y el sol
con la puntuación y la lluvia con
verbos, y para que lombrices atraviesen
signos de interrogación, y para que
estrellas brillen sobre incipientes
sustantivos, y para que el rocío forme
párrafos.

Caléndula

Mis amigos se preocupan y me cuentan
al respecto. Hablan del mundo
acabando, de oscuridad y desastre.

Siempre escucho amablemente, y entonces
digo: No, no se va a terminar. Esto
solo es un comienzo, así como este libro
solo es un comienzo.

Zanahorias

Creo que la primavera de 1968 es un buenmomento para mirar dentro de nuestra sangre y
fijarnos hacia dónde fluye nuestro corazón
así como estas flores y vegetales

mirarán cada día dentro de sus corazones
y verán el sol reflejando como un
enorme espejo su deseo por vivir
y ser hermosos.

Lechuga

 La única esperanza que tenemos son nuestros
niños y las semillas que les entreguemos
y los jardines que plantemos juntos.

Margarita de Shasta

 Rezo para que en treinta y dos años
transcurridos flores y vegetales
rieguen el Siglo Veintiuno
con sus voces diciendo que
fueron alguna vez un libro convertido por
manos cariñosas en vida.


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