Roger Santivañez

La guerra con Chile/ fragmento.

Esta es tu canción
Los libros encuadernados y
los salones de lectura
serán quemados o saqueados por el enemigo
y no sé que haya nadie erguido
a la altura de mi falo puro contra la indignidad
Reynaldo el buen salvaje viajo a
Defender la patria ¿Cuál –Dios o
Diablo?- en la ciudad de las acequias
Muchacho querido entre las moras y el ciruelo
Chico de brazos delgados arrullado
Por la sombra del paraíso. ¿a qué
Fuiste a morir por las güevas
Con tus ojos verde agua
Llorando contra la soledad de mi masturbación
Pensando en ti Reynaldo de Vivanco
Valiente príncipe de la gran cloaca de Lima
Mi amada será el recuerdo por esta noche
Envejezco. El enemigo ocupa nuestras calles
Preña con odiosa semilla a las mejores hembras
Ante la deserción de nuestros jefes
Ante sus gestos de aristócratas bambeados
Cerdos vendidos
Yo me niego/ opto por el culo de mi amada
Limpiamente
Me encierro me entrego a mis delirios
Sólo mi cuerpo bendito mi cuerpo maldito
Opto por mi suave individualidad/ narciso
Soy el loco de Lima el que más ama
A si mismo y al cuerpo de mi amada

Ella la sin nombre la hija del poema y la poesía
La encerrada la sirvienta la esclava
La pasión más cierta de los grupos feministas
Con ella no veré más la luz de los ficus
Ni el hedor de las calles llegará
Hasta el refugio de tu concha feliz
Tendidos día y noche cachando bellamente
Como flores de un jardín helado en el verano
Sol canción mar

Liberación

Tu primera respuesta fue el llanto o unas voces
Que a esa hora ya no tenían base, solo Dios
decía su sabiduría fresca, su son diurno
superando la separación de las duras paredes

Que en tu sensitiva alucinación era distinta
Pero similar al pensamiento que te invoca día a día
O es la madrugada la flor renaciente de tu extrañeza,
No lo sabes, si lo supieras no escribirías poesía

Para avanzar sobre la noica de los brazos
Impones tu sencilla rebeldía y despachas sin violencia
al salir haces un ruido incomputable revelas tu nada
o la prefiguración de las universales paradojas

A esta práctica llamarás provocación o nueva estrella
Lo bello y lo triste una llamarada que nunca se extinguió
Tus batallas por el lado de la luna, divertida
Lucidez que ibas aprendiendo con sólo desear

Así temías el agua de tus ojos, el reino de la
dorada y putrefacta incertidumbre casi amoenus
divisada en el insomnio de la máscara impaciencia
no te salgas de tu sangre y veras sin mácula ni odio

Los puntitos rosados en el hombro de tu alma son
Historias dibujadas en el sol vibrátil de tu sombra
Buscada entre los perros cuando escapan por calor
Si asciende el alcohol es entonces que el ángel continúa

Sabías que era un sinuoso y largo recorrido
aspiraste el dolor de todo un pueblo y
rezando en el imperio de la infancia divertida
como el viento remueve las prendas colgadas del alambre

Nunca púas nunca heridas una voz que te dictaba entre sueños
y su risa te pudo dar lástima porque en su hueco
expresaba otro sentimiento que atraparas el día de la porciúncula
“ya me cachaste” dijo en la puerta de la iglesia

Doctrina no te encuentro no me vacila tu falsa minifalda
no sé lo que me gusta de tu cara llena de monos
de efigies arrancadas a la cábula de tu pierna izquierda
colocada como un Picasso sobre el ocaso de tu beso

Juega me decías no te canses por qué no te burlas
como yo de ti y de tu amor cojudo como burro en primavera
es que yo no soy vallejo yo soy santiváñez el que no
comprendió el feo saludo del lumpen cuando nadie lo detesta

 

Mariela Dreyfus (Lima, 1960)

Memoria de Electra

Soy un hombre
He construido un templo
Donde mi virilidad no tiene límites.
Cinco vírgenes me rodean
De día las desnudo al contemplarlas
De noche cubro sus cuerpos
Con mi semen angustioso y renovado
Esta necesidad me viene de muy niño:
Cuando intentaba soñar
me despertaban los gemidos
de mi madre y de su amante.
Pero soy un hombre.
Que nadie se atreva
A profanar mis reinos.

ENTRE LAS CUATRO PAREDES de mi cuarto.
El mundo se suaviza.
Esta tarde poseída a plenitud, meteórica, pinté un poema
Sobre una maderita que ahora luce junto al niño Jesus.
Los libros que se amontonan, obstruyen el camino y la
[limpieza:
De no haberte cruzado por mi vida, yo no sabría leer.
A las 5 p.m. la enfermedad es una buena disculpa
Para esperarte solitaria en la ventana, cuando
Tengo el pecho apretado y este aire me asfixia.
Pobre hígado, es como haber probado éter
Y estar bajo el dominio de la presión o la temperatura.
El tiempo transcurre en el poema, mi frente hierve
Tú, entre nervioso y displicente, te apuras en mover
Un poco de azúcar en el café pasado.
Es hora de apurarse, de dejar que cada poro de mi cuerpo
Diga lo que tiene que decir.
(en estas circunstancias, no es difícil pensar en el adiós
Y toda confesión se vuelve perentoria.)
Cada una de las edades que conforman mi edad
Pasaran turbulentas y yo volveré a ser
La jovencita que a los quince estuvo a punto de sucumbir
Pero que aun respira.

 

 

Lied negra

A Sarah Kane

Oye esta música
Esta densa monótona canción de adentro
De la herida del fondo del alma
Este ruido incesante
Esta tumultuosa tonada del yo

Mi alegato se vierte como un soplido de viento
Un sibilino murmullo recitado
Que en ingles te repite o en español te inyecta
Esta oscura cascada de palabras

yo estoy sola
yo no me amo
yo me odio

Pero aquí nadie entiende nadie puede acercar
el oído como un bálsamo a mis labios
nadie puede tocar esta ranura
esta grieta de fuego en el corazón

La soledad incita el odio
y la vergüenza y la obstinación
la rabia que todo lo permea
me persigue y desborda
y cuando aun al fin sin los demás
despierto a las cuatro y cuarenta y ocho
en punto de la mañana
cuando llego al vértice de la melancolía
y estoy cansada de gritar
de pedir que ya basta ya no más
la tensa cuerda de los miedos me circunda
me acaricia la nuca va ajustando
sola se anuda aprieta me levanta
y a mis pies no resta ya más nada
que esta viuda imposible intolerable
lied negra

 

 

Domingo de Ramos (Ica, 1960)

Banda nocturna

A los guerreros del 80
Bajo la noche transparente
Arden las veredas
Parpadean los faros sobre los sucios
Blue-jean de los jóvenes que se extravían entre esquinas
Y parques claroscuros y negras casacas
Entre brumas fosforecentes y blanquísimos cráneos
Dientes rubios y dedos rubios escarchados por la yerba
Sus miradas brillan como hebillas de plata
Llenan los tambores las plazas bañadas en aceite
Y policías de felpa.
Por la noche salgo. En el día huelo a gases lacrimógenos,
La multitud me absorbe en sus paltas
Pero me detengo en las claridades del mundo para respirar
Sin un cigarrillo en los labios, el frío me congela los miembros
Y no hay sitios donde descansar para ver
Las rojas hormigas cargando huesos
Migajas de pan/ todo está cercado por fieras exhaustas
Solitarias bancas/ rotos por el silencio y ese cascaron
Azul que me separa de ti oh raquítica tierra
Mi cuerpo es solo
Fugaz y opaca estela de locura
En el orden natural
Eterno polvo sin entierro
Y esas flores y esos muchachos seducidos por el polvo
Por el orden ¡Oh los apestados de este siglo!
América es un acido, allí hay miles de angustiados
La ley es cruel me dicen los que no sobrevivieron a esta
Guerra inconclusa donde mi banda de leñadores se dedicó
A demoler las gordas columnas de la Justicia, donde quedaron
Solo tus enormes muslos/ oh Cecilia/ tus nalgas / tu rostro de penca
Y un boquete en el corazón luego de enfrentar a la policía
Con un ejército de metales retorcidos
Que fueron nuestros huesos después del incendios
Sobre una autopista irreal donde aun palpitaban y se desangraban
Los tibios corazones de los caballos que cayeron antesque nosotros
A pesar de su inocencia/ de sus fuertes músculos
De su destreza para eludir las dificultades
Que ahora soportamos cuando las tinieblas reinan
Y el pánico de las bestias que rastrillan/ se aproximan
Calle por calle/ zona por zona cubiertas con los adolescentes
Cuerpos de mi pandilla que ha saboreado la catástrofe
Antes que el sol borre los resquicios y los escombros
A que fuimos sometidos.
¡Oh el deslumbramiento del horror! Mejor será largarnos
De esta ciudad a la que nunca pertenecimos
Y ya no tengo banderas ni multitudes
Estoy perdido
Entre los edificios
Entre las calles
Y bocacalles
Entre los cerros y basurales
Deambulando con tu imagen impregnada en mi mente
(y tú Sarita eres como un rockanrol en mi pecho
Oliendo a pasta que consume mi banda pensando en ti
En el cielo que le ofreces por unas monedas)
¿qué puedo hacer? Llevo un amor a secas
Que no me calma en el largo viaje por las suaves arenas
Donde te conocí oh dulce Cecilia como la chicha que cantabas
Para mi en aquellos tiempos en que asaltábamos
Golpeábamos destruíamos y culeábamos en cualquier
Estera bajo la tibia luna y el mar que se enroscaba
En tu blusa de nube/ todo termina y lo han sabido
Nuestros enemigos/ nos jodieron quitándonos la noche
Y solo me voy quedando/ aturdiéndome ante e desayuno
Y el responso que estoy escribiendo con dificultad
Por el parpadeo de la vela
Estoy condenado a muerte/ han arrojado mi sombra al mar
Estoy divinamente desolado/ mi alma se queja como un torrente
Y me dice expirando ¡¡¡ MATATE!!!
Y mudas piedras rodaron
Sobre las calles como una escuadra preparándome una celada
A plena luz del día con guardias de transito y helicópteros
De papel. Me detienen/ me botan/ me organizo y vago en
Plazas y barrios demoliendo las gordas columnas de la
Justicia
Mientras mi banda se aleja
En tierra
En humo
En polvo
En sombra
En nada…

 

N N

Hoy viernes he salido de casa
Compré lo necesario/ alquile un traje/ para estar
Lejos del individuo de los días anteriores
Como explicarte
Si Jose fue a llevarte flores
Al hospital donde reposas
Con tu cabeza cana
Que ya no acaricio o que me acariciabas
Siendo yo un peueño animal entre tus brazos
Hoy viernes los periódicos anuncian catástrofes
Pero la mía es aun el doble
Doble como una moneda
Que tiene el mismo peso
Las caras distintas
El mismo dolor vacío
Que nunca sentí
Estoy seguro que en el hospital
No me anuncian nada nuevo
Ni nada viejo
Nada de lo que hoy
Padezco ni si quiera grabado en el electrocardiograma
Que tranquilamente puede ser una hermosa carta
Que nunca escribiste
Ni la radiografía puede
Captar lo hueco que es esta angustia
De la espera
Como los posibles litros de dextroza
Que purificarán
tu cuerpo y vuelva tu voz como dos arroyos que se
juntan
desde la cocina hasta la calle donde yo jugaba un partido de fulbito.
Hoy viernes pude irme tranquilamente a visitarte
Y seguramente no te hallaré no encontraré
Rastro alguno que me conduzca a tu lecho
Como cuando de pequeño corría a tu cuarto
Espantado por el terror que me causaban tus cuentos
De la medianoche
Ya no te hallaré con tus manos blancas
Tratando de dibujar algún pájaro
Que imitabas en tu canto
Como los cantos en quechua que acompañabas con tu
Mágica guitarra7 violín o arpa que desconocía
Ms oídos y mi lengua madre
Hoy viernes espero verte como en mi eterno sueño
Te veo a través de la ventana
Venir apacible alta y moza como el canto de las aves
En medio de la aurora
Que se destiñe detrás de la puerta.

 

José Alberto Velarde (Puno, 1954)

Mi poema

Eres precisamente aquella persona que ha tenido acceso
A la comodidad y a la cultura
Y obras desde tu propia crisis
Como mentor del movimiento.
Eres aquel que ha saboreado alguna vez
La fuerte impresión que supone haberse asomado sin
Poder por el momento salir del plano del espectador
De toda una serie de manifestaciones
AUTENCIAS DE LOS HUMANOS
Eres aquel que advierte la servidumbre
Que supone un estilo impuesto
Aunque no sepas exactamente por que ni por quien
Eres aquel que advierte en tu día
El drama de lo cotidiano
Y te sabes hijo de esta sociedad decadente
Y te sientes culpable al serlo
Y ¡que curiosa burla!
Eres educado en una vertiente intelectual
Y te ves incapacitado de tratar
De tú a tú pueblo llano
A los restos que de él quedan
Eres el que la sociedad actual no dejo madurar
AFORTUNADAMENTE
Eres hasta ahora inconexo
De objetivos anticapitalistas
Y de ideología aun no definida
Difícil mescolanza de
Marx Buda Senda Zen Tercer Mundo Poder Cholo
Y ni el mismo monstruo capitalista
Tiene actitud clara ante tu movimiento
Pero te está viendo peligrosamente cerca
Te siente en el seno mismo de las fisuras
Que ellos a dentelladas han trabajado
Por eso tu dionisiaca presencia
Sale de la realidad misma.

Para escribir poesía
Un poeta con 42 grados de fiebre
¿qué puede decir?
Casi nada.
Su estado puede ser interesante
Como la floración
En el último verano.
Ebrio no escribe:
Todo se estrella
En el cielo raso
De su idea.
¿loco?
Tampoco:
El tiempo es un instante
A vuelo de pájaro.
Al soñar no se escribe:
Si se escribe después
Después está todo
Excepto “ESO”.
Los moribundos no escriben
Y sin embargo
¡qué momento una agonía!
Para que escriba un poeta
Al reflejo
De sus luces encendidas
Es necesario
Que su inteligencia salga
De ella misma
Como un respiro batiente
Y aun antes
Sea herida
Por ti, poesía.
Como un amor.

Morfina
Existe el dolor
Como rayo suspendido
Una luna colgada
De la nada
Un grito
Un pasillo oscuro
De la mente
Donde acaso
Una lagrima contraída
Baja suspendida al hilo
De un detenido
Corazón
Abismo – quizás sombra
Quizá pájaro solo
De taciturno
Vuelo
Baja o sube
Cae infinitamente
En el algodón.

Ayawaska
Sin tapujos con la soga voy a ver
Todo es visible alguna vez
Las madreselvas se colgarán
Con los hombres junto al eco.

Consigo creer que estás
Atrás del cristal
Y ese ojo
De una mirada
Se marcó
En el prisma del río
Que cesó de sonar
Y viene.

Por eso en tus manos voy a tomar
Jugo de la soga de la muerte.

 

 

Mary Soto (Canta, 1959)

Mariposa de las viejas noches

Exhibir los muslos
Mostrar las caderas
Vivir la vida de las aceptadas.
Ser el anillo hermoso
Que decora los umbrales
Aceptando esta locura.

De pronto quiero terminar con todo esto
Con la desnudez de todas mis noches
Acabar con el lugar que a mí me destinaron.

Las mismas noches, nunca los mismos rostros
Esperar a los clientes.
Me pesa mucho el cuerpo
Y mis piernas a las 9:30 ya están cansadas.
Optalidón, un trago, más trago
Así es más corta la noche.
Mariposa nocturna guárdate de tus encantos
Guárdate del buen ejemplo y del mal aviso.
Otra vez los grillos,
Mil quinientos soles, entregar el cuerpo
Pero no pretendo que por mil quinientos tu entiendas
Que mi vida también la atraviesa un río,
Que tengo mañanas con café pasado
Y también digo: “hace frío”
“estoy sola” y “tengo miedo”.
Maestra vida camará te dá te quita
Te quita y te dá.
Me dijeron: “sonríe”
Pon ruda en tu cuarto y nunca te acerques al 26 que es pesado”
Otra vez los grillos,
Un tiquet, unos billetes, un rostro,
Entregar el cuerpo pero nada más.
A veces tengo la sensación de no estar en nada;
Entonces me queman las sábanas como en un infierno
Y mi cuerpo es abrazado por sus lenguas.

Ya es tarde,
Las azucenas y mi madre diciendo:
“cásate bien, nunca confíes en los hombres”
Y el canto nocturno de los grillos
Están del otro lado del umbral ahora.

Son mil quinientos – señor
Que vieja está esta noche.

 

Taky Onqoy

El son de mi batalla
Y después de tantas esperas
Y luego de tanto rojo y verde acumulando en ultramar
¿Qué nos queda?:
Llevar el agua a los manantiales
Para que ellos se agoten de sed en si mismos
Buscando el silencio insondable del culpable
Buscar el resquemor de la memoria
De tantas lunas y heladas
De tanto tiempo que se amontona
Y remonta la velocidad del olvido
Del aguacero que cae y perfila tu mirada
Yo me pregunto:
¿Qué espero de este culto de hierro?
¿De esta babel de cemento
Que se enhebra y crece como musgo
Acechando mi memoria de luz y tiempo?
¿Y después de la carrera del mayor odio
Del pequeño estupor
De la sangre ensangrentada por la sangre
De la tierra enterrada por la tierra?
Solo queda devolver esta antigua mirada de sol y agua
Que levita solitaria
En el tendido de asfalto y brea
Enceguecido / ensordecido
Desplegar tus alas kuntur
Parir en el grito de las warmis la sangre de los apus
Cantar contigo Taki Onqoy en este ojo del espanto

 

Para salir mañana

esta tarde
resbalo como una corvina
resplandeciente
entre tus brazos
el tiempo de la ausencia
ha sido conjurado
ya no lastima mi frente
ni mis ojos
húmedos y vespertinos
se estrellan
con las sabanas vacías

ahora
prendo luceros con mi lengua
recupero las consignas
y bebo de los albores
de tus dedos
reconozco tu cuerpo despacito
abro las piernas
así
sencillamente
sin vergüenza ni rubores
tu me conoces compañero
asaltamos las calles
gritando en los puños
la rabia compartida

ahora en esta celda
volamos juntos
detrás del maíz y el trigo
en sus paredes
de cemento y fierro
¡vivo el movimiento!
Construimos la escarcha
Las estalactitas
El acero y el rocío
De las masas
Que rugientes
Afuera nos esperan…

 

 

Guillermo Gutierrez Lymha. (Lima, 19629)
Poemas de Yataco / fragmento.
1

Bienvenida la real vida
Que se halla
En la tierra primera-
Dice el héroe el gran yataco
Último guerrillero
Último tupacamarista
El sobreviviente
El viviente
El indio que nunca supo
Su nombre
El que les dan en la pila
Pues solo cuenta
En su épica
El que el pueblo le dio
Yataco
Nombre de poder tremolante
Sinfonía popular
Surgido de la ignominia
Pues los mistis
De la lima
Los chibolos pucacuncas
Lo jodían sin piedad
-yataconchetumadre-
Era la forma sin cristo
Con que jodían su vida
Y él se volvió pura roca
Endurecido de bronce
Cincelado en la venganza
Jurada contra el dominante
Los malditos chapetones
El blanco y el millonario
Los patucos y sus mundos
-soy resentido social
Que viva-
En yataco se ha encarnado
Un deseo resurrecto
El de revivir un mundo
Una raza
Un sentir
Un espíritu
El recrear continente
Tal como fue
Indiano y puro
Arcaico cual las piedras
Su espíritu es manco inca
Con toda la rebeldía indiana
[…]
El trae en su palabra
La gesta
De la noble y pura indiada
Que a exterminar
El perú
Y crear un orden nuevo
Que es en realidad redivivo
Un mundo arcano
De nuestro dios pachacuti
El viene no solo
A contárnosla
Sino a traerla
Viva
a la raza resurgir
Del inkarri
Thopa amaro

 

 

Nosotros los tupac amaru shivaticos / fragmentos

EL GRITO DEL GRIAL DE ULKADI DE NUESTRO PADRE PODEROSO
REY DE LA MUTACIÓN EL INKARRI THOPA AMARO Y LA
COYA PODEROSA MICAELA BASTIDAS PUYUCAWA
MEFÍTICO ARCAICO PRIMORDIAL SANGRIENTO Y VICERAL
ES EL TRUENO DE LA DANZA DE SHIVA QUE CONSUME Y
ESTRANGULA UNIVERSOS PERECIDOS
HE AQUÍ LA SOCIEDAD DOMINANTE LA ELITE DESLEGITIMIZADA
QUE SE ALZA AUN CREYENDOSE PODEROSA CUANDO EN
VERDAD ESTÁ REGODÉANDOSE EN LA MIERD ELEFNTIASICA
DE LA QUE NO QUIERE SALIR
¡¡ SERA ANATEMA!!
HE AQUÍ A SHIVA DIOS DE LA DESTRUCCIÓN ENCARNADO
MULTIFORME EN TUPAC AMARU CAUPOLICAN LAUTARO
[…]
DERRUMBAR EL COMERCIO ES LA CONSIGNA ASESINAR Y
COLGAR LAS CABEZAS DE SUS DIRECTORES SUS PRECIOSAS
RIDICULAS SUS LAMECLOS REDACTORES DE LOS MUROS DE
SU INCENDIADO EDIFICIO ES LA CONSIGNA
PURIFICACIÓN TOTAL DEL MUNDO QUE NOS LEGO LA
CONQUISTA LO MÁS VALIDO DE OCCIDENTE LO REINTEGRAREMOS
DENTRO DE NUESTRA IDENTIDAD RECUPERADA DE INDIOS
CULTURALES REDIVIVOS
NO DEJAREMOS HUELLA DE LA LIMA VIRREYNAL ASESINAREMOS
ESA CULTURA COMO ELLA QUISO ASESINARNOS ROMPERE-
MOS LAS MUELAS DE AQUELLOS QUE LA DEFIENDEN DE ESA
ESCORIA QUE NOS DICE QUE ESA MIERDA DEBE VOLVER
PERO QUE RESTITUIR EL INCARIO ES ANACRÓNICO
CLARO NO LES CONVIENE
BASURA INFECTA
TE ODIO PERÚ ME LIMPIO EL CULO CON TU BANDERA ME
CACHO A LA MADRE PATRIA ME BURLO DEL HIMNO NACIONAL
Y DESTROZO TU ESCUDO
ENGENDRO INFAME SURGIDO DE LA INDEPENDENCIA Y DEL
VIRREYNATO ES A VUESTROS REPRESENTANTES ACTUALES
A LOS QUE ODIO…

 

Dalmacia Ruíz-Rosas (Lima, 1957)

ESTOY SEGURA QUE SI ME PARO a coger un libro
Se me caerán los ovarios al suelo
Saldrán rodando
De mi cuarto hacia el jardín
No pararán hasta reencontrarse con el pino
Donde los encontrarán mis perros
Y se pondrán a jugar con ellos
Estoy segura que cuando baje de tu carro
Voy a patear mi cabeza lejos
Mis pies
Preferirán quedarse fuera de la casa
Pues es muy largo
El camino hasta mi cuarto
Y el brazo derecho
Quedará colgando del llavero

 

 

NO ME INTERESA SABER SI SOY HOMBRE O MUJER
No quiero definir
Solo voy a sentir
Porque nunca he sentido
Nada
corte mi hermoso atributo en un arranque de convencionalismo y modernidad
no se puede hablar si no se tiene nada que decir -no tengo- encuentro
nada que decir perder la mañana pintando si no sabes pintar
y haber como podría haber ganado esta mañana
para una buena causa sin verterla en el saqueo
Huaycocolorvencedorlátex
en el orden todo es ambiguo cuando tampoco e tien un porqué
con este nuevo pelo puedo acariciar más mi cabeza
los críticos se empecinan en hacerse los cojonudos para así ganar más
la violencia de los jóvenes anuncia la violencia de los bufalos dentro de unos años
los imbéciles de siempre simulan escándalos por la alegre e irresponsable
anarquía de visos oligárquicos
al clan del pueblo le parece un salto atrás hacia la libertad que tiene algo
de ismo como ley de la calle oscura como la sensualidad del cholo soy
y ahí está el rechazo que es el miedo

 

 

Jose Antonio Mazzotti (Lima, 1961)

Un arte poética

Los amores imposibles, los poemas

Mientras te duermes vas oyendo a tus espaldas una puerta
que se cierra sin hacer ruido
Piensas en un amor imposible de citas clandestinas
y perros que te siguen en la noche
Y descubres que un amor y un poema son lo mismo al fin
y al cabo
Y son lo mismo al fin y al cabo el poema y la puerta
que se cierra
Sin hacer ruido y son lo mismo esa puerta que se cierra y un
amor imposible que hace ruido estrepitosamente
Y tienes que escribir el poema
escribir el poema
escribir el poema
a como de lugar.

A un joven poeta activista
No me hables
de la realidad, a mi
hundido en cien batallas,
diez cantinas, una cárcel y tres parques cuatro veces
al año. No me digas
como lavar las paredes de Lima,
ni como darles vuelta a los relojes de la catedral.
Si a veces me sorprendes
cargando un libro de poemas, no
me lo reproches: el oficio
exige mil respuestas para cada caminata
y Lima tiene más veredas que tu espesa cabellera.
No me hables
de la Realidad, por Dios, no me la pintes
de negro o rosa o verde o marquesinas.
Cuida tu verbo que es tu carne, cuida el piso
en que también caminas:

Metete la realidad en el poema.


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