Me dio risa ver el rostro de los ingleses a algunos meses del Brexit al sentir el denso olor proveniente de la mezcla de lo que expelen ciertos cuerpos diversos como las rutas aéreas que han tomado para llegar acá. Acostumbrados a no hacer filas guardan sus gestos por orgullo y se acomodan entre nosotros, los no – european pasports. Entre toda la mezcla hay un olor que sobresale, intento adivinar de quién es sin ánimo de reproche solo por curiosidad. Quién sea tiene un recoveco en su cuerpo que se está pudriendo. Es muy fuerte. Sospecho de una guagua. Sus padres parecen recién salidos del desierto. Curiches, vestidos con túnicas de un blanco que brilla. El parece un profeta. Ella me sonríe y sus ojos brillan. Están aquí como si a lo lejos hubieran visto un espejismo, entraron en él y aparecieron en fila de inmigración para entrar a holanda. Tras nuestros timbres en el pasaporte los separan de la fila.

Sin alterar el paso cansino de los visitantes dos cámaras de seguridad se desprendieron de sus paredes y luchan sobre la tasa del baño del museo. Ambas quieren ahogarse y acabar con su martirio pero el agua solo alcanza para una.

 

“Maybe the artists are gone”
“I don’t know where are the artists”

Querían un comedor con vista al canal
se transformó en un escenario
los turistas caminan por el canal
con vista a la familia cenando
ellos no cierran las cortinas

Ojalá me gustara tanto el alcohol como la mariguana ahora entiendo a los que se van a escribir a los bares.

Sobre la naturaleza y los pacos de Bansky corriendo por las praderas mientras besan flores: en lo bucólico habitan mentes que crecen sin forma planificada.

Queda
La foto que sus sentidos dibujan
en el momento que no aguantaron más
tanta belleza
tantos objetos comunicándose entre sí
en el camino
hacia esos momentos
muchos se quedan
hacen de su mente un parque de diversiones
comienzan a vender entradas

la punta del paraguas
rasca con mi rastro
la posa de agua
Al doblar la esquina

No puede haber nada más urbano que un paraguas

Si vas a poner un paraguas
en La primera escena
tiene que abrirse en la tercera

la punta de mi paraguas
rasca con mi rastro
La segunda escena

comienza a llover
abro el paraguas
no alcanzo a escribir
La tercera escena

Me mojé
Este texto se mojó

Comienza a tomar un hilo conductor

Un rastro
Este texto es un paraguas

¿qué pasará cuando se abra?

¿Saltarán las gotitas al asfalto y serán bellas a la vista: el brillo en los ojos de la inmigrante, antes de caer?

Sería de película a menos que haya sol y el desecho en forma de humo de las micros latinoamericanas use las gotas como vehículos para su hedor tóxico.

Mostrar las imágenes y los pensamientos doblarlos y guardarlos como frazadas en el armario. Para cuando baja la temperatura y debes ocultarte.

Ocultarse detrás del lenguaje. Eso es para un forastero tensionar un punto en la red. Situarse en un lugar. Es ser la costa de todas las etiquetas que la corriente arrastra hasta ese punto.

Nunca conté lo que iba a comprar, contar.

Las grandes autopistas serán fantasmas visitadas como atracciones turísticas.

“Ghost cities with no people and a lot of tourists”


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